NUESTRA HISTORIA

CARPANI

La historia de nuestra empresa

1996-2001 nuestro viaje comenzó con las tablas

La historia de Carpani comienza en 1996 en el corazón de los Apeninos; Filippo Carpani, instructor de esquí, junto con su socio, Antonio Guidi, decide iniciar una actividad de diseño y construcción de tablas de esquí. Los productos se desarrollan con un alto contenido tecnológico, a partir de las características requeridas por el esquí de competición. Esto permite obtener patentes industriales y las tablas generan un gran interés en el mercado tanto a nivel italiano como internacional.

En los años posteriores, el mundo del esquí experimentará importantes cambios, tanto en lo que respecta a las tecnologías y los materiales como a la composición industrial y comercial del mercado.

2001-2006 pasamos a los esquís

Estos cambios llevan a Filippo y a su socio, también profesor de esquí, a plantearse el diseño y la fabricación de esquís, además de las tablas. A pesar de la complejidad que suponía esta decisión, la estrategia fue tan sencilla como ambiciosa desde el principio: «los productos debían desarrollarse internamente y su producción debía basarse en la integración vertical, ejecutada y cuidada internamente en todos sus detalles».

Las características tecnológicas y la calidad de competición de los materiales producidos lleva a la empresa a acercarse al mundo de la competición.

En 2006, los esquís Carpani participan en los Juegos Paralímpicos de Turín. La atleta Silvia Parente y su guía Lorenzo Migliari ganan cuatro medallas, tres oros y un bronce, seguidos de varios títulos mundiales y europeos.

2006-2019 la empresa se expande y entra en el mundo FIS

En el mismo año 2006, Filippo y su socio deciden tomar caminos diferentes : Filippo con la ayuda de su padre Lorenzo, también instructor de esquí, y más tarde su socio Matteo, fundan la «Carpani Snc», una empresa enteramente dedicada al diseño y construcción de esquís y tablas de esquí.

Esta ambiciosa estrategia de desarrollo requirió la adquisición gradual de las instalaciones técnicas y la maquinaria necesarias, teniendo en cuenta el objetivo final de producir esquís íntegramente en el seno de la empresa.

El objetivo principal era garantizar la mejor calidad del producto para el usuario final. Esto requería un compromiso financiero esencial y progresivo.

A lo largo de los años, la gama de esquís se amplía de forma coherente y funcional para cubrir diferentes espacios del mercado; sin embargo, el segmento de los esquís de competición seguía representando el elemento central del desarrollo y la producción, el verdadero alma de la empresa Carpani Snc.

La estrategia consiste en desarrollar esquís concentrados en las tecnologías y los materiales más avanzados para que los atletas que utilizan nuestros productos alcancen los mejores rendimientos. Esta combinación de tecnologías y materiales se pusieron a disposición primero en el ámbito de la competición y luego en los segmentos de mercado amateur y turístico, lo que permite a todos nuestros usuarios disponer de esquís de gran valor desde el punto de vista de la construcción y también de los materiales.

La intuición demuestra ser eficaz; esto llevó a que con el paso de los años nuestros esquís se utilizaran cada vez más en los circuitos FIS Master, donde los atletas que utilizan nuestros esquís obtienen excelentes resultado, ganando varios títulos a nivel nacional e internacional. Esto nos permitió desarrollar aún más las tecnologías y utilizar materiales más avanzados para conseguir unas prestaciones que no tienen nada que envidiar a las de las otras marcas reconocidas mundialmente.

2019-2021 un nuevo "hogar" y la Copa del Mundo

El aumento del volumen de esquís producidos, y la necesidad de introducir nuevas tecnologías y materiales, nos han empujado a ampliar los espacios de desarrollo y producción. Por lo tanto, nos trasladamos a un sitio más grande, donde podemos desarrollar esquís y tecnologías orientadas al futuro y al rendimiento.

En el ámbito de la competición, el camino que iniciamos hace años nos permitió conseguir unos resultados que, aunque previstos, se alcanzaron mucho antes de lo esperado inicialmente. Esto nos llevó a ver nuestros esquís compitiendo en el circuito de la Copa del Mundo Femenina en la temporada 2020-2021, donde lograron resultados honorables desde la primera aparición.

Por muy importante que sea este resultado para nosotros, es solo un punto de partida; después de 40 años, un esquí italiano enteramente diseñado y construido en nuestro país ¡vuelve a estar en el circuito de la Copa del Mundo! Naturalmente, nos alegramos de ello, y afianzamos aún más el compromiso y la responsabilidad para el crecimiento y el desarrollo futuros.

A pesar de las dificultades del mercado actual, en 2021 y años venideros aumentaremos nuestros esfuerzos para desarrollar nuevas tecnologías y materiales. En este sentido, hemos llegado a acuerdos de colaboración para la investigación de materiales y procesos de producción, con la intención de producir esquís con un nivel de rendimiento cada vez mayor para las carreras, los aficionados y el turismo.

Al mismo tiempo, estamos estructurando la empresa en el plano comercial para permitir una mayor visibilidad de nuestra marca tanto a nivel nacional como internacional.

Mirando al futuro desde nuestro pasado

Este viaje comenzó en 1996 con un sueño que poco a poco se ha convertido en realidad.

Queremos agradecer a todos los deportistas y amigos que nos han acompañado hasta ahora; ¡ha sido una experiencia única y gratificante! Garantizamos a todos nuestros compañeros de viaje, pasados, presentes y futuros, el máximo compromiso con nuestra pasión compartida por el esquí en todas sus formas y contextos, desde la competición al más alto nivel, hasta los aficionados y también en el esquí turístico.

Somos conscientes de que, al final, todo esto tiene un denominador común: la pasión por el esquí que nos une y que compartimos con todos vosotros.

Hoy, como en el pasado, esta pasión nos lleva a una convicción tan humilde como sentida.

Las diferencias entre nuestros esquís y los de los demás son, finalmente, muy sencillas: nuestros ojos y nuestros corazones.